A veces, a veces, me mata la pasión una simple y pequeña mancha en el techo, eso cuando estoy abajo.
Ahora, estando arriba, me matarÃÂ*a algo más que la pasión si me advierten que al techo le hace falta una manito de pintura porque hay una mancha.

Bueno, y también que no me den en el gusto cuando me tiro en la cama.